El primer año de guardería es, sin lugar a dudas, el año más duro tanto para los padres como para los más pequeños de la casa.

Ya sabemos que en España la conciliación es imposible y por ello, los bebés deben ir a la guardería desde una edad muy temprana.

Por norma, muchos de ellos comenzarán con 4 meses, aunque muchas madres se las ingenian para que sean mínimo 6 meses de baja y el pequeño entre algo más tarde.

¿Cuántas veces se pone enfermo un bebé en su primer año de guardería?

Cuando un bebé empieza la guardería, se expone a un sin fin de procesos infecciosos. Hay que pensar que ese bebé deja de estar en el domicilio y comienza el contacto con otros niños.

Cogerá los chupetes de otros compañeros, chupará los juguetes que previamente ha chupado otro/a, se tocarán con las manos y respirarán el aire que se encuentre en el ambiente.

Es por esto que, la media de contagios en una guardería tiene una media de 10 a 12 procesos infecciosos.

¿Qué infecciones puede coger mi bebé en la guardería?

La lista es larga y lo peor es ver a nuestro pequeño/a enfermo. Son tan pequeños, que en la mayoría de los casos no podrán darle antibióticos para curarlos.

Las infecciones más comunes en la guardería son:

  • Infección en las vías respiratorias altas: Más conocido como catarro.
  • Gastroenteritis: Causado por un virus, acostumbra a pasar al cabo de unos días.
  • Bronquiolitis: Causado casi siempre por un virus, se trata de una inflamación y congestión en las pequeñas vías respiratorias del pulmón.
  • Gripe: Virus de fácil propagación mediante vía aérea o a través del contacto directo o juguetes contaminados con el virus.
  • Otitis: El dolor de oídos en bebés es muy común. Puede darse una Otitis infecciosa (Otitis media aguda) o sin signos infecciosos y sólo con moco (Otitis serosa con efusión)
  • Faringitis: Se trata de una infección e inflamación de la mucosa de la faringe. Por norma, requiere antibiótico.
  • Conjuntivitis: Es una infección de la membrana que rodea los párpados y la parte visible del ojo. Esto ocurre cuando la membrana transparente, que mantiene los ojos húmedos y los protege de las agresiones externas, se inflama.

La mayoría de estas afecciones se curarán solas. El bebé sólo necesitará unos días en casa y no acudir a la guardería. Esto puede ser un problema para padres que trabajan, pero finalmente te terminas organizando.

escuela infantil
Tomando temperatura del bebé

¿Porqué mi hijo enferma tanto en la guardería?

Lo primero que debes pensar es que el primer año de guardería, lo más seguro es que el niño va a estar más tiempo enfermo que sano ¿Porqué?

Es sencillo, los bebés están en casa con sus padres y, si no hay hermanos mayores que les puedan pegar virus u otras cosas, van totalmente desprotegidos a la guardería.

Hay que pensar que un bebé pasa de la protección del hogar a un lugar lleno de niños y virus. Su sistema inmune aún no está preparado para tanta «guerra».

Es por ello que el bebé, al no tener ese sistema inmune desarrollado, se pondrá enfermo con mayor probabilidad. Pero tranquilos, el cuerpo es sabio y desarrolla una memoria contra estos virus, con lo que ese sistema inmune aprende y, más adelante, podrá luchar contra esos virus.

Las guardería son el lugar perfecto para que un bebé se ponga enfermo. Un virus es capaz de expandirse e infectar hasta un 70% de los compañeros de una misma clase. Esto sucede porque en una guardería, los niños se encuentran en contacto durante mucho tiempo y comparten juguetes, chupetes, vasos, etc.

La propagación del virus se produce principalmente por dos mecanismos: por contacto con las secreciones de niños enfermos (mocos, saliva, heces, etc) o por inhalación de algunas gotitas, y luego se transmite al entorno donde nos enfermamos por toser o hablar.

Como ya dijimos, los niños en las guarderías están tan estrechamente conectados que es inevitable que «compartan» secreciones con otros niños y eventualmente se vuelvan infecciosos.

Todos estos procesos infecciosos son más dados a aparecer en invierno, con el frío. Seguramente en verano, con el calor y sin contacto con otros niños, los catarros y demás afecciones disminuyan o terminen.

primer año de guarderia siempre enfermo
Bebé con dolor de oído

Primer año de guardería: mi hijo siempre está enfermo

Cuando hacemos la inscripción para la guardería, no nos podemos imaginar la cantidad de días que no van a ir por estar enfermos.

Una vez comience sus clases y que tú pienses que tendrás tiempo para poder dedicar a tus «que haceres», verás que en realidad están más tiempo en casa que en ese sitio que tanto te has molestado en buscar.

Pueden darse casos de niños más fuertes que otro debido a su sistema inmune, pero ten por seguro que en la guardería todos los niños enferman en algún momento.

Como evitar que mi hijo enferme en la guardería

Realmente, es muy difícil evitar que nuestros bebés no se contagien en la guardería. Hay ciertas medidas que, como padres, podemos tomar en casa, pero realmente donde se van a contagiar es en el centro, por lo que si las profesoras del Kinder no realizan estas pautas, será prácticamente imposible que evitemos las enfermedades.

  • Desinfectado de objetos: Una vez tu bebé llegue a casa, limpia bien todo. Chupetes, juguetes, ropa, etc. Realiza una desinfección completa para quitar cualquier germen o virus que se pueda encontrar en ellos.
  • Limpiar manos, cara, pies: Nada más llegar a casa, limpia a tu bebé con agua y jabón para quitar cualquier resto que pudiera tener.
  • Pañuelo desechables: Utiliza pañuelos para limpiar los mocos y luego tíralos. En los de tela siempre podemos encontrar restos y no son aconsejables.
  • Seguir el calendario de vacunación: Esto es importante. Las vacunas protegen a nuestros hijos de enfermedades realmente fuertes que pueden, incluso, provocar la muerte en menores. Sigue el calendario vacunal para que tu bebé esté siempre sano y protegido.
  • Respetar los tiempos de sanación: Si tu hijo está enfermo ¡No lo lleves a la guardería! Muchos padres los llevan sin que estén curados del todo, lo que hace enfermar al resto de niños y puede producir una recaída en el bebé enfermo.
  • Límpiate bien después de cada cambio de pañal: La limpieza es realmente importante. Antes y después de cada cambio de pañal, limpia bien tus manos para evitar gérmenes.
  • La alimentación, un punto muy importante: Una buena alimentación natural, ayuda al sistema inmunitario del bebé. Evita los alimentos prefabricados, el azúcar y alimenta a tu pequeño con fruta y productos de calidad.

Mi experiencia personal con la guardería

Nicolás empezó la guardería en Septiembre de 2015 y en un año estuvo más tiempo en casa que en el centro.

Cuando un niño enferma en la guardería, lo lleva a casa y por consiguiente, los padres también tendemos a enfermar. Además, lo peor de todo es que a nosotros nos cae 3 veces peor que a los bebés.

Durante el primer año de guardería, te vas a sentir realmente frustrado. Tu hijo/a enfermo y tú sin poder trabajar y enfermo.

Yo llegué a pensar que no me rentaba llevar al niño a la guardería, entre lo que gastaba (ya que era privada) y lo poco que podía trabajar, me llevaba a los demonios las cuentas.

Pero hay algo que tengo que reconocer al respecto, es importante que pasen por esta etapa. ellos se hacen inmunes a un montón de enfermedades y se relacionan con otros niños.

Mi experiencia fue totalmente nefasta, pero bien es cierto que al siguiente año apenas enfermaba y cuando comenzó el colegio a los 3 años, fue todo rodado.